viernes, septiembre 05, 2008

Creacionismo y Neodarwinismo

Hace tiempo que quería escribir este post para poder despacharme a gusto contra algunos jetas, fanáticos, ceporros, etc que pululan por ahí y que son bastantes más de la cuenta. Lo que pasa es que me había dado un poco de pereza, pero uno de mis propósitos del nuevo curso es precisamente quitarme de encima la pereza y ya se sabe lo que pasa con los buenos propósitos, que el primer dia se cogen con mucha fuerza. En fin, que me voy del tema... Me arremango y allá que voy:

En 1859, Charles Darwin publicó 'El Origen de las Especies' en el que se considera que quedó planteada su teoría de la evolución. A pesar de lo revolucionario del tema, los hechos que apoyaban los postulados de Darwin eran tan evidentes que la mayor parte de la comunidad científica adoptó rápidamente esta teoría. Y por supuesto, hubo una fortísima oposición religiosa ya que se destapaba el pastel de que el mundo no fue hecho en 6 días y el hombre del barro. (¡Por favor! ¡Me van a decir a mi que mi requetetatarabuelo era un mono!).

Pero ya sabemos como somos, tendemos a aceptar mejor los dogmas que los hechos. En Estados Unidos se dictaron leyes contra la enseñanza evolucionista que duraron hasta la década de los 60.

Hay cosas que se caen por su propio peso y al final se impuso la cordura... temporalmente.

En los últimos años y, especialmente en Estados Unidos ha surgido una ola de creacionismo que intenta que Adán y Eva vuelvan a las aulas.

Estos seres argumentan que el alumno debe poder conocer ambas teorías, la creacionista y la darwinista, y que sólo así podrá elaborar su propia opinión al respecto. Perdón, he dicho ambas teorías. Evidentemente el 'creacionismo' no es ninguna teoría, desde el punto de vista científico. Ni ha sido sometida al método científico ni lo resitiría.

Vamos a ver si lo entienden estos 'cabezacerrojos'. ¿Cómo se puede pretender comparar una cosa con la otra?. La ciencia no presupone nada, se apoya en los hechos. No es que Darwin dijera 'voy a escribir un libro en el que diré que las especies evolucionan y ya veré como lo demuestro'. No funciona así. Es al contrario. Un científico primero observa, mide, experimenta... y solo tras esa observación meticulosa se atreve a formular hipótesis que puedan explicar esos hechos. Pero la cosa no se queda ahí. Una vez formulada la hipótesis, el estudio continúa, se siguen realizando experimentos y observaciones... pero no para demostrar que la teoría es verdadera, sino al contrario, se buscan sus límites para comprobar si falla o no. Y este proceso dura siempre. Si mañana apareciera un fósil de un centauro, los científicos serían los primeros en admitir que las teorías estaban equivocadas. Una condición para que una teoría se pueda considerar científica es que sea 'falsable', es decir, que si aparecieran determinados hechos, demostrarían que la teoría es falsa. Lo de que hay un ser inteligente que ha creado el mundo tal y como es tiene el mismo valor científico que el que yo diga que la duquesa de Alba es en realidad una reencarnación de Cristobal Colón ¿Alquien es capaz de demostrar lo contrario? Pues entonces que lo enseñen en las escuelas y ya cada cual es libre de creérselo o no.

Y lo triste es que el 47% de los americanos acepta una versión ESTRICTAMENTE creacionista y sólo el 12% acepta una visión completamente científica de la evolución. Y esto a pesar de que la práctica totalidad de los científicos, incluso los norteamericanos, acepten la evolución como un hecho establecido.

Pero ya se sabe... a mí que me den las respuestas ya hechas, que pensar por mí mismo es muy cansado... En fin...

El retonno

Buf! Este verano si que ha sido movidito.

Ahora, vuelta a la rutina. Como siempre, intenciones de cambiar algunas cosas, olvidarse de otras, introducir algunas nuevas y recuperar alguna.

A ver si lo hago con el Blog.