Video brillante y 100% recomendable.
Dura 41 minutos, así que quizá sea mejor verlo por trozos, pero se hace corto. Yo empecé y no pude dejar de verlo hasta el final de tirón.
http://www.overstream.net/view.php?oid=e1mpnva4lurl
viernes, noviembre 28, 2008
miércoles, noviembre 26, 2008
Libro recomendado del día
Recientemente leí "una breve historia del tiempo" de Stephen Hawkins y ahora estoy con otro clásico de la divulgación científica moderna. Esta vez en el campo de la biología. Hablo de "El gen egoísta" de Richard Dawkins. Voy por la mitad del libro o así, pero me tiene hipnotizado. La verdad es que te hace comprender mucho mejor el origen de la vida, de las especies pero, lo que más me fascina es lo bien que explica el comportamiento de los seres vivos en general y del Homo Sapiens en particular, así como su evolución a lo largo del tiempo. Todo desde un punto de vista cuanto menos 'curioso' pero lleno de sentido.
100% recomendable.
100% recomendable.
miércoles, noviembre 12, 2008
Motivación. Next best (target) y la técnica de la punta'l nabo
La filosofía de 'la mejor acción siguiente' puede por si sola mejorar tu vida de una manera impensable. Convertirte en una persona altamente eficiente y a la vez relajada y feliz. Pero es cierto que a veces te puedes sorprender a ti mismo diciéndote cosas como: ¿Y para qué coño voy a hacer/estoy haciendo esto?. También te puede pasar que tengas más o menos clara la mejor acción siguiente pero que no te veas capaz, por lo que sea, de acometerla. Y aunque siempre puedes dividirla en acciones más asequibles o elegir hacer otra cosa, quizá no sea tan terrible el lobo como parece.
1.-'¿Para qué coño estoy haciendo esto?'. Muy buena pregunta, que vale la pena hacerse continuamente. La respuesta que yo daría es: Tronco, si no lo sabes tú...
Y es que uno puede decir: vale, elijo la mejor acción, pero ¿en base a qué? y la respuesta debe ser: En base a lo que tú quieras conseguir. ¿Quieres tener un cuerpo Danone? Pues a lo mejor tu mejor acción es salir a correr o tirar a la basura la tarta que guardas en el frigo. ¿Quieres hacerte rico? pues igual deberías sentarte a planificar un buen negocio... y cuando la desmotivación te asalte y no te apetezca ponerte a elegir 'mejores acciones', solo tienes que hacer un pequeño ejercicio de imaginación e imaginar cómo será el mundo (tu mundo) cuando consigas el objetivo. Porque no tienes que dudar en ningún momento que lo conseguirás. Si te imaginas tumbado en una playa paradisiaca, por ejemplo, con un mojito en la mano, escuchando chillout y con un par de churris de escándalo a cada lado... ¿Qué no serías capaz de hacer?
2.-Pero no nos engañemos. A veces sabemos (o creemos que sabemos) lo que tenemos que hacer, nos parece algo que requiere un esfuerzo considerable, pero no nos resulta fácil imaginarnos el resultado final como algo satisfactorio. O lo vemos como algo demasiado lejano. Bien. La siguiente es una técnica profunda y trascendental, basada en siglos de tradición milenaria y filosofía budista: La técnica de la punta'l nabo ;)
Fuera de coñas, algo sí que tiene que ver con todo eso, ya que consiste en la repetición de un mantram. Cuando se te presente una situación que te parezca difícil, repítete a tí mismo: 'Yo eso lo hago con la punta'l nabo'. Repítetelo con convicción, una y otra vez hasta que estés completamente convencido de que es verdad. Parece mentira, pero funciona. Verás como, cuando estés convencido de que las cosas no son tan difíciles, realmente resultarán mucho más fáciles. Yo estoy sorprendido de lo bien que funciona.
En fin, querido lector, tanto si te valen de algo estos consejos, como si te parecen chorradas, no te olvides que al final lo único importante es que disfrutes de la vida.
Un abrazo.
1.-'¿Para qué coño estoy haciendo esto?'. Muy buena pregunta, que vale la pena hacerse continuamente. La respuesta que yo daría es: Tronco, si no lo sabes tú...
Y es que uno puede decir: vale, elijo la mejor acción, pero ¿en base a qué? y la respuesta debe ser: En base a lo que tú quieras conseguir. ¿Quieres tener un cuerpo Danone? Pues a lo mejor tu mejor acción es salir a correr o tirar a la basura la tarta que guardas en el frigo. ¿Quieres hacerte rico? pues igual deberías sentarte a planificar un buen negocio... y cuando la desmotivación te asalte y no te apetezca ponerte a elegir 'mejores acciones', solo tienes que hacer un pequeño ejercicio de imaginación e imaginar cómo será el mundo (tu mundo) cuando consigas el objetivo. Porque no tienes que dudar en ningún momento que lo conseguirás. Si te imaginas tumbado en una playa paradisiaca, por ejemplo, con un mojito en la mano, escuchando chillout y con un par de churris de escándalo a cada lado... ¿Qué no serías capaz de hacer?
2.-Pero no nos engañemos. A veces sabemos (o creemos que sabemos) lo que tenemos que hacer, nos parece algo que requiere un esfuerzo considerable, pero no nos resulta fácil imaginarnos el resultado final como algo satisfactorio. O lo vemos como algo demasiado lejano. Bien. La siguiente es una técnica profunda y trascendental, basada en siglos de tradición milenaria y filosofía budista: La técnica de la punta'l nabo ;)
Fuera de coñas, algo sí que tiene que ver con todo eso, ya que consiste en la repetición de un mantram. Cuando se te presente una situación que te parezca difícil, repítete a tí mismo: 'Yo eso lo hago con la punta'l nabo'. Repítetelo con convicción, una y otra vez hasta que estés completamente convencido de que es verdad. Parece mentira, pero funciona. Verás como, cuando estés convencido de que las cosas no son tan difíciles, realmente resultarán mucho más fáciles. Yo estoy sorprendido de lo bien que funciona.
En fin, querido lector, tanto si te valen de algo estos consejos, como si te parecen chorradas, no te olvides que al final lo único importante es que disfrutes de la vida.
Un abrazo.
martes, noviembre 11, 2008
Next best (action)
La mejor acción siguiente.
¿Será esta la forma de pensar definitiva? No sé, pero llevo unos dias entusiasmado con esto.
La mejor acción siguiente.
Normalmente vivo hecho un lío. A la vez quiero mejorar constantemente como persona, como profesional. Acabar mi proyecto fin de carrera, terminar de colgar los cuadors y las lámparas de casa. Repartir tiempo entre mis diversos Hobbys. Mantenerme en forma y todo esto sin dejar de disfrutar de la vida. ¿es esto posible?
A veces lo consigo, pero cada vez que pienso en todo lo que tengo pendiente de hacer me entran los agobios.
La mejor acción siguiente.
¿Y si fuera posible vivir sin ninguna preocupación? ¿pendiente solamente de lo que estás haciendo en ese momento, como si no existiera nada más? Pues estoy poniendo en práctica una técnica que va en ese sentido y de momento está dando resultado. Consiste en preguntarse a cada momento: ¿Qué es lo mejor que puedo hacer ahora?
La respuesta tiene que cumplir algunos requisitos: Tiene que ser algo que tenga en cuenta tu situación, tu contexto. ¿qué es lo mejor que puedo hacer ahora, aquí, a las 8:46 p.m. sentado en el sofá de mi casa?
Tiene que ser algo que te veas más que capaz de hacer. Quizá si piensas que tienes que planchar una pila de ropa te agobies un poco, pero a lo mejor si lo que te propones es únicamente encender la plancha, resulte más fácil. Después te puedes volver a hacer la pregunta y a lo mejor en esa ocasión la respuesta sea 'planchar tu camisa de rayas' y luego la de cuadros. Y luego el vaquero. Y luego a lo mejor crees que lo mejor es apagar la plancha y sentarte en el sofá a ver tu serie favorita. O quizá te sorprendas liquidándote la pila completa en un pis-pas.
Lo importante es elegir una sola cosa. La que creas sinceramente que es la mejor (asumiendo que nunca puedes estar seguro al 100%). Y una vez elegida te pones a hacerla sin permitirte pensar en nada más hasta que hayas terminado.
Y la mejor acción cada vez será una cosa diferente. Desde relajarte en el sofá tomándote una copa de vino a ponerte a completar el diseño del nuevo sistema informático de tu empresa. Depende. Lo importante es que te preguntes a tí mismo: ¿Qué es lo mejor que puedo hacer ahora? y ser sincero contigo mismo. En fin, no sé si realmente esta será la filosofía definitiva o la fiebre se me pasará en dos días. De momento me va bien. Iré contando.
¿Será esta la forma de pensar definitiva? No sé, pero llevo unos dias entusiasmado con esto.
La mejor acción siguiente.
Normalmente vivo hecho un lío. A la vez quiero mejorar constantemente como persona, como profesional. Acabar mi proyecto fin de carrera, terminar de colgar los cuadors y las lámparas de casa. Repartir tiempo entre mis diversos Hobbys. Mantenerme en forma y todo esto sin dejar de disfrutar de la vida. ¿es esto posible?
A veces lo consigo, pero cada vez que pienso en todo lo que tengo pendiente de hacer me entran los agobios.
La mejor acción siguiente.
¿Y si fuera posible vivir sin ninguna preocupación? ¿pendiente solamente de lo que estás haciendo en ese momento, como si no existiera nada más? Pues estoy poniendo en práctica una técnica que va en ese sentido y de momento está dando resultado. Consiste en preguntarse a cada momento: ¿Qué es lo mejor que puedo hacer ahora?
La respuesta tiene que cumplir algunos requisitos: Tiene que ser algo que tenga en cuenta tu situación, tu contexto. ¿qué es lo mejor que puedo hacer ahora, aquí, a las 8:46 p.m. sentado en el sofá de mi casa?
Tiene que ser algo que te veas más que capaz de hacer. Quizá si piensas que tienes que planchar una pila de ropa te agobies un poco, pero a lo mejor si lo que te propones es únicamente encender la plancha, resulte más fácil. Después te puedes volver a hacer la pregunta y a lo mejor en esa ocasión la respuesta sea 'planchar tu camisa de rayas' y luego la de cuadros. Y luego el vaquero. Y luego a lo mejor crees que lo mejor es apagar la plancha y sentarte en el sofá a ver tu serie favorita. O quizá te sorprendas liquidándote la pila completa en un pis-pas.
Lo importante es elegir una sola cosa. La que creas sinceramente que es la mejor (asumiendo que nunca puedes estar seguro al 100%). Y una vez elegida te pones a hacerla sin permitirte pensar en nada más hasta que hayas terminado.
Y la mejor acción cada vez será una cosa diferente. Desde relajarte en el sofá tomándote una copa de vino a ponerte a completar el diseño del nuevo sistema informático de tu empresa. Depende. Lo importante es que te preguntes a tí mismo: ¿Qué es lo mejor que puedo hacer ahora? y ser sincero contigo mismo. En fin, no sé si realmente esta será la filosofía definitiva o la fiebre se me pasará en dos días. De momento me va bien. Iré contando.
viernes, noviembre 07, 2008
La percepción del tiempo
Recientemente he leído todo un clásico de la divulgación científica: 'Una breve historia del tiempo', de Stephen Hawking. Libro altamente recomendable para los que se sientan atraídos por lo más grande (el universo) y lo más pequeño (mecánica cuántica) pero que, como yo, se pierden entre los nuevos y antiintuitivos descubrimientos de la ciencia tales como curvaturas del espacio-tiempo, agujeros de gusano, quarks, fuerzas nucleares, aceleradores de partículas, antimateria...
El libro de Hawking intenta que el lector se haga una idea de los últimos modelos científicos sin utilizar para ello ni una sola fórmula. Intentando acercarlos lo máximo posible al gran público.
Leyéndolo he vuelto a refrescar el concepto de relatividad del tiempo, puesto al descubierto gracias a la teoría de la relatividad general.
Antes de seguir, lo explico lo más concisamente que pueda:
Los sistemas de referencia espaciales son relativos al observador: Si suponemos un tren que avanza en línea recta a 60 km/h y una pelota dentro de un vagón del tren, ¿a qué velocidad se moverá la pelota?. Pues depende de la posición del observador: si está dentro del tren, la pelota no se mueve. Si está parado fuera del tren, la pelota se moverá a 60km/h. Si el observador se encuentra fuera de la tierra, pues habrá que combinar el movimiento de la pelota con la rotación, la traslación... Si el observador se encuentra fuera de la galaxia...
¿Y cuál es la velocidad de la luz? pues siguiendo el mismo razonamiento, ésta debería depender también del observador. No debería ser la misma medida desde un observador que se mueve en el mismo sistema de referencia que el foco emisor que si el observador se encuentra en cualquier otro sitio y sin embargo... eso no es así. La velocidad de la luz es una constante, c, unos 300000 km/s, y eso es así independientemente del punto del espacio desde el que se observe. A poco que se razone, el hecho de que la velocidad apreciada de la luz medida por dos observadores en sistemas de referencia distintos sea la misma solo puede cumplirse si... ¡¡¡El tiempo pasa a distinta velocidad para uno que para otro!!! Esa es una deducción completamente antiintuitiva y que, sin embargo, se puede comprobar experimentalmente. Y además, se ve afectado por la gravedad. Un reloj situado en lo alto de una torre se adelantará con respecto a otro situado en la base por el hecho de que la fuerza de la gravedad es menor allí arriba (no voy a desarrollar el argumento, pero es cierto y se puede comprobar).
Y tras esta medio-explicación medio-científica de lo relativo del tiempo, voy a lo que iba:
El otro día estuve charlando con amigos de varias cosas. Y uno de los temas que suele salir recurrentemente en conversaciones entre treintañeros es el de cómo el tiempo parece transcurrir cada vez más deprisa. Cuando eres un chaval, una hora te parece un periodo enorme en el que se pueden hacer miles de cosas. Una tarde es una eternidad. Un año es casi más tiempo del que tu entendimiento puede alcanzar. y sin embargo ahora... sientes que los días no te llegan para hacer todo lo que tienes que hacer. Las semanas no dan para nada. Se nos pasan años enteros sin darnos cuenta. ¿y esto por qué?
Pues lo que yo creo es que no prestamos atención a las cosas, vamos en piloto automático, sin pensar. Hacemos a o b porque creemos que es eso lo que tenemos que hacer, sin parar a pensar si vale la pena, sin deternernos a mirar si lo estamos haciendo lo mejor posible. Pasamos por la vida sin fijarnos en los colores, en los olores, en las personas... el tiempo se nos va porque no lo aprovechamos. Es como si el tiempo dijera: ¿Para qué quieres más de mí, si no me sabes utilizar?.
Cuando somos pequeños todo es nuevo, fascinante, emocionante. Cada segundo esta lleno de misterio, de sensaciones...
Y yo, en ocasiones, cuando he intentado estar más atento a todo lo que ocurre dentro y fuera de mí, prestar atención a mis actos, a mis pensamientos, al mundo que me rodea, fijándome bien en todo y no limitándome a dejarme arrastrar, puedo decir que he conseguido revivir en parte esa deliciosa sensación infantil. Aunque no es fácil y requiere de un esfuerzo considerable en un mundo de prisa y urgencia como el que vivimos.
El libro de Hawking intenta que el lector se haga una idea de los últimos modelos científicos sin utilizar para ello ni una sola fórmula. Intentando acercarlos lo máximo posible al gran público.
Leyéndolo he vuelto a refrescar el concepto de relatividad del tiempo, puesto al descubierto gracias a la teoría de la relatividad general.
Antes de seguir, lo explico lo más concisamente que pueda:
Los sistemas de referencia espaciales son relativos al observador: Si suponemos un tren que avanza en línea recta a 60 km/h y una pelota dentro de un vagón del tren, ¿a qué velocidad se moverá la pelota?. Pues depende de la posición del observador: si está dentro del tren, la pelota no se mueve. Si está parado fuera del tren, la pelota se moverá a 60km/h. Si el observador se encuentra fuera de la tierra, pues habrá que combinar el movimiento de la pelota con la rotación, la traslación... Si el observador se encuentra fuera de la galaxia...
¿Y cuál es la velocidad de la luz? pues siguiendo el mismo razonamiento, ésta debería depender también del observador. No debería ser la misma medida desde un observador que se mueve en el mismo sistema de referencia que el foco emisor que si el observador se encuentra en cualquier otro sitio y sin embargo... eso no es así. La velocidad de la luz es una constante, c, unos 300000 km/s, y eso es así independientemente del punto del espacio desde el que se observe. A poco que se razone, el hecho de que la velocidad apreciada de la luz medida por dos observadores en sistemas de referencia distintos sea la misma solo puede cumplirse si... ¡¡¡El tiempo pasa a distinta velocidad para uno que para otro!!! Esa es una deducción completamente antiintuitiva y que, sin embargo, se puede comprobar experimentalmente. Y además, se ve afectado por la gravedad. Un reloj situado en lo alto de una torre se adelantará con respecto a otro situado en la base por el hecho de que la fuerza de la gravedad es menor allí arriba (no voy a desarrollar el argumento, pero es cierto y se puede comprobar).
Y tras esta medio-explicación medio-científica de lo relativo del tiempo, voy a lo que iba:
El otro día estuve charlando con amigos de varias cosas. Y uno de los temas que suele salir recurrentemente en conversaciones entre treintañeros es el de cómo el tiempo parece transcurrir cada vez más deprisa. Cuando eres un chaval, una hora te parece un periodo enorme en el que se pueden hacer miles de cosas. Una tarde es una eternidad. Un año es casi más tiempo del que tu entendimiento puede alcanzar. y sin embargo ahora... sientes que los días no te llegan para hacer todo lo que tienes que hacer. Las semanas no dan para nada. Se nos pasan años enteros sin darnos cuenta. ¿y esto por qué?
Pues lo que yo creo es que no prestamos atención a las cosas, vamos en piloto automático, sin pensar. Hacemos a o b porque creemos que es eso lo que tenemos que hacer, sin parar a pensar si vale la pena, sin deternernos a mirar si lo estamos haciendo lo mejor posible. Pasamos por la vida sin fijarnos en los colores, en los olores, en las personas... el tiempo se nos va porque no lo aprovechamos. Es como si el tiempo dijera: ¿Para qué quieres más de mí, si no me sabes utilizar?.
Cuando somos pequeños todo es nuevo, fascinante, emocionante. Cada segundo esta lleno de misterio, de sensaciones...
Y yo, en ocasiones, cuando he intentado estar más atento a todo lo que ocurre dentro y fuera de mí, prestar atención a mis actos, a mis pensamientos, al mundo que me rodea, fijándome bien en todo y no limitándome a dejarme arrastrar, puedo decir que he conseguido revivir en parte esa deliciosa sensación infantil. Aunque no es fácil y requiere de un esfuerzo considerable en un mundo de prisa y urgencia como el que vivimos.
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